En el país de los ciegos el tuerto es el Rey.

En la primera parte de un partido de la Liga Universitaria de de los Estados Unidos, en el que se enfrentaban las Universidades de Pepperdine y Brigham Young, ocurrió lo que se ve en la imagen. Jason Walberg para frenar a su adversario Jonathan Tavernari, le metió los dedos en los dos ojos. No me cabe la duda que ante tal agresión lo freno de golpe, afortunadamente el jugador no sufrió ninguna lesión de importancia. Lo realmente sorprendente es que el arbitro en una jugada tan espectacular no pito nada, la ceguera del juez era más que evidente para no enterarse de lo que en la pista había sucedido.

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